El fuego

Y por fin, el fuego. La zona de Krafla es la típica de las fumarolas y los charcos hirvientes. No es tan extensa como Yellowstone pero tiene su propia identidad, al ser producto de la falla atlántica, que se abre 2 cm cada año.


Pero lo más divertido fue el baño en una piscina cercana al lago Myvatn: Jardbodin. Es como el famoso Blue Lagoon pero más pequeño e íntimo, y con aguas termales de verdad. Lo peor era llegar al agua (hacía mucho viento y una temperatura ambiente de unos 10ºC) pero una vez dentro se estaba muy calentito.
Mientras estábamos disfrutando del baño el cielo se empezó a poner rojo, pues estaba anocheciendo, y fue un espectáculo curioso el estar observando un precioso anochecer con el agua al cuello. Una experiencia muy recomendable.

Esta entrada fue publicada en Islandia. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a El fuego

  1. mar69 dijo:

    Espectacular!!!!! menudo viaje, y menudas fotos.

  2. joseluis dijo:

    Del frio al calor de la tierra y de las aguas termales.Parece increible estar un día en un glaciar y otro entre agua que viene de las entrañas de la tierra con todo su calor.A mi me encanta bañarme por la noche y observar las estrelas desde el agua de nuestra piscina, pero nada comparable con esa vista del cielo islandés.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *