FOTONAVIA 10 años: mis imágenes

Todos los años la asociación de fotografía FOTONAVIA realiza un audiovisual con fotografías de los socios, que se proyecta en el cine Fantasio de Navia en Agosto. Este año se cumplen los 10 años de EXPOFOTONAVIA y nos han pedido que escojamos las 15 fotos que para nosotros representan algo especial, fotos realizadas en estos 10 años -a ser posible.

Presentar las fotos está bien pero creo que es necesario una pequeña explicación para entender por qué es especial esa imagen. Por eso abro esta entrada, para poner mis fotos y explicar por qué son especiales para mí. Algunas fotos ya han aparecido en la sección Foto del Mes, así que perdonadme si las repito por aquí.

Expedición polar en el golfo de Botnia

Las expediciones polares solo se entienden si las has experimentado en carne propia. En este viaje caminamos con esquíes por el mar helado del Golfo de Botnia, arrastrando una pulka con nuestro equipaje y alimentos por las interminables llanuras heladas. La temperatura variaba entre máximas de -15ºC y mínimas de -28ºC, por lo que siempre estuvimos a bajo cero. Los primeros días dormimos en tienda de campaña, pero el último día utilizamos un refugio de madera sobre una pequeña isla, muy sencillo, pero que nos pareció todo un lujo en ese ambiente. Al amanecer del día siguiente encontramos todos los árboles helados e hicimos esta fotografía, que para mi representa toda la belleza y crudeza de ese viaje.

Oso polar en Svalbard

El principal objetivo de un viaje a Svalbard es ver un oso polar. Lo normal es verlos a mucha distancia. Sin embargo algunas veces, cuando te mueves con una Zodiac por la costa, se encuentras algún ejemplar justo en la orilla, tranquilo, y te puedes acercar un poco más (no mucho, pues hay que conservar una considerable distancia de seguridad). Este oso parecía bien alimentado y se movía lentamente. Se acercó al borde del acantilado al vernos, más por curiosidad que por necesidad alimentaria. Era el oso polar que veía desde más cerca y pude obtener muchas buenas fotografías con mi teleobjetivo de 300mm. Pero esta foto es la que más me gusta porque me recuerda ese momento del encuentro, ese momento que nunca se olvida.

Orcas cerca de Tromso

A principios e noviembre las orcas y ballenas jorobadas viajan a las costas del norte de Noruega para alimentarse de los bancos de arenques que se forman allí. Durante varios días fuimos siguiéndolas bajo la tenue luz ártica. Recuerdo especialmente las salidas en zodiac, justo antes del anochecer, cuando la luz es cálida y rasante. Con el motor apagado solo se oía la respiración de las orcas alrededor de la lancha, muy cerca, y los gritos de las gaviotas que intentaban robar algún arenque.

PN de Denali

El Parque Nacional de Denali, en Alaska, es impresionante. Y mucho más en Otoño. Pero no es fácil captar la grandeza de este espacio natural. En esta ocasión tuve suerte pues estábamos parados admirando la cumbre del monte Denali que sobresalía de entre las nubes cuando acertó a pasar un autobus del parque. La carretera es de tierra y yo quería reflejar el polvo que los autobuses levantan a su paso, y que acaba inevitablemente sobre todo el equipo fotográfico. El cielo nublado y las zonas de sol y sombra ayudan a dar dramatismo a esta escena de uno de los parques más salvajes de EEUU.

Ballenas jorobadas en la Antártida

Era nuestro último dia en la Antártida y ya estábamos navegando rumbo norte hacia Ushuaia cuando vimos unas ballenas jorobadas en una tranquila bahía. El líder de la expedición, tras consultarlo con el capitán, decidió que debíamos lanzar las zodiacs y verlas más de cerca. Las condiciones eran ideales: ballenas muy tranquilas, mar en calma, sin viento, luz magnífica. Estuvimos un par de horas con ellas, que se acercaban a las lanchas, pasaban por debajo, sacaban las cabezas para vernos. Fue una experiencia irrepetible, el mejor fin de fiesta para ese viaje a un lugar tan remoto.

Leones Marinos en South Georgia

Yo estaba trabajando los pingüinos, tranquilito, con mi trípode, un tele corto, f/11 , 1/100, perfecto. En eso que oigo un rugido a mi izquierda: miro en esa dirección y veo a un macho de elefante marino que se levanta y empieza a rugir como loco. Me imagino lo que va a pasar y cuando miro a mi derecha se confirman mis sospechas: otro gran macho se levanta y le responde con más rugidos. Todo ese protocolo suele terminar en un choque brutal de dos masas de gran tonelaje. ¡Y yo estaba en medio!

Rápidamente agarro el equipo y retrocedo unos metros, mientras ellos se acercan rugiendo para preparar la batalla.

A pesar de tenerlos a contra luz me pongo a hacer fotos, sin perder tiempo en modificar los ajustes de la cámara. Uno de ellos se abalanza sobre el otro con la boca abierta -click. El otro responde -click. Se separan, rugen, se vuelven a enfrentar, y el más grande propina un mordisco brutal en el cuello de su oponente -click.

La expresión de ambos tiene una fuerza tremenda: el grito de dolor frente a la mirada dura de unos ojos inyectados en sangre.

Todo acaba en unos minutos, y terminan retrocediendo sobre sus pasos para recuperar sus posiciones iniciales. Yo, todavía con el corazón en un puño, rezo para que al menos una foto haya quedado bien. Y me alegro de haber tenido los reflejos suficientes para haberme podido apartar a tiempo del campo de batalla.

Leopardo en el PN de Etosha

Una mañana en el PN de Etosha salimos al amanecer a ver si teníamos suerte y veíamos mamíferos carnívoros. Mientras buscábamos sus rastros con los prismáticos alguien vio a un leopardo cerca del camino, a unos 100 m: nos fuimos acercando muy lentamente pero el leopardo no se marchó, todo lo contrario, se acercó al coche para ver qué era y luego se tumbó a escasos menos de nosotros. Era la ocasión perfecta para admirar a este magnífico animal, y si, también para poder fotografiarlo a placer. En todo el viaje no volvimos a verlos tan cerca por lo que este encuentro quedó muy grabado en nuestra memoria.

Snow Monkeys

En febrero de 2024 tuvimos la oportunidad de visitar el Snow Monkeys Park, en Japón. Hacía años que esperábamos esa oportunidad y la espera mereció la pena. Estuvimos muchas horas fotografiando y observando el comportamiento de esos animales, tan parecidos a los humanos. Cuando te concentras en hacerles retratos te das cuenta del inquietante parecido con nosotros. Precisamente quise grabar esa relación familiar tan parecida a la nuestra, y tuve la suerte de que estos tres ejemplares se sentaran justo delante de mi, a apenas dos metros de distancia. Nunca olvidaré esa mirada penetrante, mezcla de desafío y precaución.

Esta fotografia quedó finalista en el concurso de FOTONAVIA en 2026

Las Médulas

Las Médulas es una antigua explotación minera de oro de la época del Imperio Romano, situada en León, España, que presenta unas interesantes formaciones rocosas producidas por esa actividad. El color de la roca es debido al mineral que continen, y se acentúa durante la puesta de sol.

Esta imagen está realizada desde un mirador de fácil acceso, al que hay que llegar pronto pues se llena de fotógrafos, especialmente los fines de semana. Estuvimos 3 días, pero solo en esta ocasión tuvimos nubes en el cielo.

Como había mucha diferencia de luminosidad entre el cielo y la tierra decidí realizar dos exposiciones, con una diferencia de 4EV, para luego juntarlas con Aurora HDR para obtener una imágen más real, que presentara todo el rango dinámico de la escena.

Por desgracia este paraje sufrió un devastador incendio en el verano del 2025. Una gran pérdida.

Monje en Buthan

Estábamos en un monasterio de Buthan y vimos una puerta donde entraban y salían monjes. Estaba muy oscuro, se hacía difícil encuadrar. Estuve esperando casi media hora para que pasara un monje y fotografíarlo de espaldas, con el manto al viento.

Esta foto es especial para mi porque es el primer viaje en el que utilice una cámara sin espejo, que resultó extremadamente útil en los entornos oscuros y, sobre todo, en los templos durante las oraciones, donde el ruido del espejo de una cámara réflex podría ser molesto.

Acantilados de papel

Siempre nos dicen que una imagen de un paisaje debe tener una figura humana para que nos de idea de escala. Eso es justo lo que quise hacer aquí con la cámara de mi móvil. Lo especial de esta foto es que este lugar me lo enseño un buen amigo, precisamente al que pedí que se adelantara para que saliera en la foto y diera esa sensación de escala.

Saratoga en el concierto Unirock

Todos los años se celebra en Puerto de Vega el concierto Unirock, todo un evento para los amantes del Rock. Ese año quise acercarme al escenario para intentar realizar alguna foto interesante. Utilicé la cámara de mi móvil, para pasar más desapercibido. Fue todo un desafío, pues la luz cambiaba constantemente, los artistas se movían mucho y la luz no era muy intensa. Pero al final logré lo que quería, mis primeras fotos de un concierto de Rock. También logré una sordera temporal por estar tanto tiempo delante de los altavoces, pero afortunadamente me recuperé enseguida.

Aurora boreal en Suecia

Septiembre es un mes adecuado para ver auroras boreales, pues la noche es suficientemente larga y no hace todavía demasiado frío. Ese año pudimos ver auroras muchos dias pero la de esta foto fue la más espectacular: todo el cielo iluminado con colores que cambiaban rápidamente. Está tomada con un objetivo ojo de pez, con una cobertura diagonal de 180º, por lo que podemos hacernos una idea de cómo se cubrió el cielo con estas luces. Una de las noches más apasionantes que hemos disfrutado en el ártico.

Faro de Ortiguera

A veces tenemos una imagen en la cabeza que solo puede hacerse en unos dias determinados, si las condiciones lo permiten. Esta es una de esas imágenes: la vi en un restaurante, hecha por un fotógrafo local,  y quise hacer mi propia versión. Debía ser al amanecer, en la época del año que el sol sale por el mar, a la derecha del faro.

El primer dia que lo intentamos hubo fuertes tormentas; el segundo dia la niebla era tan espesa que apenas se veía el faro; pero el tercer dia la niebla era lo suficientemente tenue para ver bien el sujeto, y lo suficientemente espesa en el mar para darle ese toque mágico.

Para que el sujeto no saliera demasiado oscuro utilicé un flash de estudio a la derecha, con un cabezal difusor, de forma que no se notara mucho el efecto de la luz artificial. Utilicé un balance de blancos alto para darle un aspecto más cálido a la luz del flash y que pareciera más natural.

Al final conseguí la foto que quería -o al menos una primera versión. 

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