Fujifilm GFX en la Antártida

Este año de 2025 cumplí mis primeros 50 años haciendo fotografías con cámaras de objetivo intercambiable. Había utilizado antes cámaras pequeñas, de objetivo fijo, pero fue con la Olympus Pen FT que empecé a tomar en serio esta actividad tan exigente. Con motivo de este aniversario me propuse hacer algún viaje fuera de lo común, y aprovechando unos ahorros y una buena oferta de última hora nos embarcamos en Marzo hacia la Antártida.

Como en todos los viajes lo primero que tengo que decidir es qué equipo llevar, en función del peso admitido en el avión, la actividad a realizar y la naturaleza de los sujetos a fotografiar. Afortunadamente ya había estado hacía muchos años en la Antártida y tenia una buena idea de lo que podría encontrar allí. Por supuesto, tenía que llevar alguna cámara apropiada para fauna, capaz de una alta cadencia de disparo y con un buen teleobjetivo. Y que pesara poco. Para esto nada mejor que el sistema micro43, por lo que llevé la OMD OM1 MarkII, y así podría intercambiar objetivos con Yolanda.

Pero la Antártida tiene mucho de paisaje, y para esas escenas me propuse llevar algo más adecuado, como una cámara de formato medio. Así que añadí al equipo la Fujifilm GFX100s con un solo objetivo, el GF 35-70/4.5-5.6 WR. Tanto cámara como objetivo son resistentes a las salpicaduras y capaces de trabajar a bajas temperaturas, ideal para ese entorno, donde podemos sufrir salpicaduras cuando fotografiamos desde las zodiacs.

Me apetecía especialmente utilizar el formato apaisado, para captar con gran calidad esos magníficos paisajes.

Muchas veces utilicé la opción de grabar en formato RAW+JPEG, con una adecuada simulación de película para el jpeg, pues eso me permitía obtener una muy buen imagen ya procesada, pasarla a mi tableta y poderla compartir entre los compañeros de expedición.

Amanecer. Formato original JPEG

También utilicé mucho la simulación en BN ACROS, que estoy utilizando mucho últimamente y que considero excelente en las Fujifilm.

Simulación ACROS, original en JPEG

También utilicé con frecuencia el recorte a 35mm, especialmente cuando necesitaba un poco más de teleobjetivo. Con ese recorte se obtiene una imagen en 24×36 de 60 Mpixs, suficiente para sujetos como este, al que pudimos acercarnos bastante sin molestarlo:

Con 100 Mpixs el nivel de detalle que se obtiene es increíble, como en esta fotografía:

Me habría gustado tener la ocasión de disfrutar de algún anochecer más, con los típicos colores cálidos, pero solo tuvimos uno, plasmado en esta imagen:

Como conclusión tengo que decir que tanto la cámara como el objetivo funcionaron perfectamente. Ya había probado este equipo antes en invierno en Noruega, con temperaturas de -16ºC, así que no me esperaba tener ningún problema. Por poner un pero, en contadas ocasiones no logré que enfocara con precisión donde yo quería, especialmente al utilizar enfoque contínuo. Supongo que en el modelo GFX100s II este enfoque funciona mejor, pero no he tenido ocasión de probarlo. El objetivo me preocupaba un poco, pues es de esos que se acortan cuando no están en uso y ese mecanismo en condiciones de baja temperatura podría no funcionar bien. Pero funcionó perfectamente.

Disfruté mucho tomando imágenes en varios formatos, con varias simulaciones de película y en todas condiciones: sol, nieve, niebla, viento, lo que viene a ser lo normal en la Antártida. Si algún día volviera quizá solo llevaría el equipo GFX, quizá con algún teleobjetivo para fauna.

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